Esto es como una enfermedad

¿No les ha pasado que mientras menos pueden tener a alguien lo desean con más ganas? A mí definitivamente me ha pasado (y no una, varias veces). Me pasó, por ejemplo, con un ser humano que ni siquiera era una bomba sexy, una relación, si es que así se le puede llamar, de amor y odio, peleas y besos, control y descontrol, 100% prohibida, indebida y clandestina.

Yo vivía desesperada, pasaba días enteros intentando controlar mis instintos y ser f0a1b078d77a238264adf7ae90136bd6fuerte, tenía otros días en los que me despertaba irracional y decidida a matar esas ganas. Ese hombre no me hablaba con delicadeza, no me tocaba con delicadeza, no me besaba con delicadeza, ni nada de lo otro que se puedan imaginar era con delicadeza, cuando pasábamos mucho tiempo juntos se le salía una que otra palabra de cariño, a mí me daba escalofríos y me hacía la sorda, luego como en un mutuo acuerdo silencioso nos alejábamos, yo lo prefería indebido, prohibido y clandestino.

El tiempo ha pasado y en ocasiones veo a ese hombre, a veces nuestra relación es netamente amigable, a veces amanecemos enfermos y no podemos evitar lo inevitable, yo siempre lo comparo con una enfermedad por ser un sentir terrible e incomodo, podría ser como un resfriado, que da cuando tienes las defensas bajas por no alimentarte bien, te ataca con fiebre, desespera un poco, necesitas descansarlo y a todo el mundo le ha dado. Les comparto esta historia porque estoy segura que no soy la única que se siente enferma por un amorío clandestino, indebido y prohibido.

-C

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