“Pues que se retuerzan en el amor”

just marriedSé que tenemos mucho tiempo sin aparecer, pero es que estábamos recopilando historietas para tener cosas que contarles.

“Pues que se retuerzan en el amor”, con esa frase de una de mis amigas dio por terminado el tema de conversación en el que hablábamos del repentino –para nosotras- matrimonio de uno de mis examantes, el diseñador, ya les había contado, ese… el que me dejó plantada un día.

Esa expresión pronunciada por mi amiga, no  era más que indignación. Indignación de ver como un hombre que conocíamos con certeza infiel se casaba y pregonaba por todos los medios –electrónicos- cuanto amaba a su esposa, a la que le ponía los cachos cada vez que me veía.

Les confieso que lo pensé mucho antes de publicar esta historia, tenía miedo al: ¿qué dirán?; mientras decidía como iba a contar esta historia, uno de mis amigos llegó con otro chisme: “¿Te acuerdas del matrimonio al que fui hace dos meses? ¿Sí?, bueno, ya están buscando abogados para el divorcio”, entonces, aunque no conozco a la infeliz pareja, me indigné (tanto como mi amiga) y me puse a pensar en lo complicado que es eso del matrimonio.

Creo que estamos en la época de los matrimonios improvisados, aunque de eso no tengo ni idea, debe ser una cuestión climática, el verano, el calor, el new age, el fenómeno del niño, bla, bla, bla, cualquier cosa… lo cierto es que a mi parecer para la gente “casarse” es como ir al gimnasio o ir a la ciclovía con el perro todos los domingos, es decir, lo cogieron de hobby. Últimamente veo muchas fotos en redes sociales del matrimonio de mis amigos y conocidos, gente del colegio, de la universidad, de la vida, veo como se reproducen y se reproducen y son “felices” y luego se divorcian.

No puedo negar que yo también he dicho “pues que se retuerzan en el amor”, porque es que la indignación es colectiva, somos un grupo de mujeres que conocemos –por cuestiones ajenas a nuestra voluntad- la naturaleza de los hombres y nos indignamos cuando la gente monta la farsa de la felicidad y además la hace pública, como si a uno le importara.

Personalmente, conozco unas personas que se casan con otras personas por nada más que descarte, porque la familia así lo quiere, por no quedarse a vestir santos, por miedo a la soledad o simplemente por salir del desparche. Me consta que hay unas personas que se casan con otras personas sin querer, me consta que hay personas que se casan con otras personas porque se llegó el día y ya es mejor casarse que perder toda la plata que se invirtió en la fiesta.

Lo que yo pienso es que mi generación se pasa de tonta, le encanta tomarse las cosas a la ligera y todo es cuestión de moda. El casarse y tener hijos está sobrevalorado. Nadie se toma el tiempo de preguntarse si realmente está enamorado antes de ir a tener un hijo con esa persona que seguramente dos años después va a terminar odiando porque es realmente insoportable o peor aún se casan con esa persona aun sabiendo que en dos años la van a odiar, porque es peor que una apendicitis.

No creo que tenga que hacer la aclaración de que en estos momentos no creo en ningún matrimonio. Lo que sí quiero aclarar es que no estoy resentida con la sociedad, porque muchos dirán que el motivo de estas letras es que me dejaron plantada en el altar, no, tampoco me divorcié, ni me ha dejado el tren, ni me quedé para vestir santos, yo no lo niego, sí quisiera casarme algún día que esté enamorada –así me toque divorciarme a los dos meses-, en mi defensa tengo por contar que una vez me pidieron matrimonio pero no por las razones que quería, ni la persona que quería, entonces le dije que no, pero siempre pienso que seguramente si hubiese sido alguna de mis conocidas (del colegio, de la universidad o de la vida) mi respuesta hubiese sido “SÍ” y hubiese publicado en Facebook las fotos de mi anillo, de mi matrimonio, de mi luna de miel y todo el mundo creería que me casé enamorada y feliz y tal vez estaría aquí sentada escribiendo de otras cosas.

Sin embargo, dije que no y punto. No me iba a casar por necesidad, por moda o miedo y menos mal que no lo hice porque entonces ya estaría buscando un abogado, como está el que se casó hace dos meses, como lo están mis amigas del colegio y la universidad o como lo estará el que se casó hace unos días.

Entonces al famoso “que se retuerzan en el amor” yo le agregaría un dulce: “mientras les dure”

-C

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s