Reciclar o no reciclar…

Hola. Yo soy M, tengo más años de los que aparento, no soy de aquí ni soy de allá y hoy, como siempre, vengo a confesarles algo.

Soy, quizás, una de las personas mas desordenadas que conozco. No me avergüenza, no me perturba y he aprendido a vivir con eso… probablemente todo se deba a que mi cabeza es muy disparatada, a que soy zurda, a que soy un genio o a que soy increíblemente floja. He leído muchas cosas al respecto, pero no creo en ninguna y solo a veces intento poner de mi parte para cambiar. No, no es que quiera hacerlo, pero siento que se lo debo a aquellos seres humanos que deben convivir conmigo. Entonces, en días como hoy, me levanto creyendo que soy capaz de modificar mi conducta en un abrir y cerrar de ojos y me adentro en mi clóset para sacar todo lo que hay, hacer una limpieza exhaustiva y organizar lo inorganizable.

En estos procesos de exorcismo y limpieza pasan dos cosas:

  1. Te das cuenta que tienes muchas cosas que no usas pero no las quieres desechar.
  2. Pasas mucho tiempo en silencio y piensas, piensas y no paras de pensar.

Y cuando estas dos acciones se combinan se obtienen reflexiones como: “Reciclar o no reciclar”. Pero no hablo de mis jeans desteñidos o el papel que acumulo como una vieja loca en algún cajón. Hablo de los hombres, por supuesto, de que otro tema podría hablar.

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Verán, ayer escuché una de esas historias que me ponen los pelitos de punta. Al mejor estilo de una comedia romántica, el ex esposo de una de las mujeres de mi vida llegó a tocar su puerta para pedir una 345va oportunidad y como lamentablemente, a esta chica el mercado de hombres no le ha ofrecido nada mas… creemos que ella va a reciclar. Bajo sus circunstancias, no la culpo. Sin embargo, si me pregunto… ¿Estará en el destino de todas aquellas que seguimos sin encontrar un nuevo amor “reciclar”?

¿Será que después de tanto negarme a la posibilidad de la coexistencia con esos seres que con tanto esfuerzo he querido poner en el agujero negro de *LOS EX* voy a tener que dedicarme a decidir con cual sería menos grave compartir mi futuro? … Debo ser muy sincera, esta idea me causa un poco de pánico. Yo sigo siendo una romántica empedernida muy al contrario de lo que muchos creen de mi. Por eso, con el poquitico de fe que me queda en este mundo, creo que alguna vez me encontraré con otro, distinto a todos los demás que por fin pueda permanecer conmigo hasta que me pinte las canas de colores pasteles. Pero entonces recuerdo a mi amiga la pelirroja… con quien pocos días atrás, hablábamos del amor profundo que sigue existiendo entre ella y ese hombre que parecía tan tan perfecto, que en los días del pasado nos referíamos a él con el sobrenombre: “El novio imaginario”… en su caso, el reciclaje tampoco me parecería una locura, quizás sería un final de película rosa al que me gustaría dedicarle unas lagrimitas de felicidad.

Sigo aquí sin saber cual es la opción correcta. ¿Reciclar… o no reciclar? y como les dije que tuve mucho tiempo para pensar mientras decidía cuales de mis vestidos podrían volver a salir a la calle y cuales no, también me abatió la pregunta: ¿Será que nosotras somos material reciclable para nuestros ex chicos o ellos nos tienen definitivamente fuera de sus vidas?

Creo que necesito organizar mejor mis ideas… (Y ya les dije que organizar no es lo mio) quizás luego de un poco de reflexión y cuando esté en otra etapa de mi ciclo femenino, haré una lista de las cualidades que deben tener los ex reciclables… para ayudarme y ayudar a todo aquel que sienta que con la escasez de los tiempos modernos el reciclaje toma fuerza. Aunque no me voy sin dejar claro, que no estoy incitando a nadie a llamar a su último fiasco amoroso (POR FAVOR NO) Así como en la vida real, no todo el material es reciclable. Y esos que fueron un desastre, desastre serán por el resto de los siglos.

Hoy, le estoy abriendo la puerta de la segunda oportunidad a esos vestidos negros que con el accesorio adecuado pueden ser un outfit completamente nuevo, a esos jeans que después de un proceso experimental de lavandería pueden volverse una prenda súper trendy que cautive todas las miradas. Por si les queda alguna duda, ¡Si! la costurera soy yo… Entre ropa, chicos, recuerdos y café los dejo… Compartan con nosotras sus historias de reciclaje.

xoxo

-M

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