Lo que saben las mujeres

En las últimas semanas ha llegado a mí y de primera mano una información valiosa que hace quedar muy mal a ciertos hombres. Resulta que ya se perdió el pudor y el respeto y ahora que lo pienso tal vez fue una señal del universo para hacerme poner los pies en la tierra, terminar de aterrizar y transmitirles a ustedes esta gran lección de vida: ¡Los hombres buenos no existen, son un mito, una leyenda!

Si hay algo que me choca en la vida es la gente mentirosa, decir la verdad no toma más que un esfuerzo moral y unas palabras sinceras, no sé por qué les cuesta tanto, pero creo que si hay algo que me molesta más que las mentiras es que me vean cara de  tonta, mejor dicho que nos vean caras de tontas a todas las mujeres. Y aquí entro a aceptar que yo a veces también me porto mal y le veo la cara a otras chicas, pero son detalles en los que no quiero caer –en este post-, de los que no me siento orgullosa y que además últimamente me he esforzado mucho por no practicar.

En este punto de mi vida gozo con una suerte que no tenía en la adolescencia: ¡Tengo amigas!, ¡Sí, increíble!, *Género Femenino*. Últimamente me he rodeado de unas mujeres que por alguna extraña razón me quieren y confían en mí, son mis amigas, aunque por otro lado con lo que no he corrido con suerte es con el género masculino, sigo rodeada de patanes.

Hace unos meses estaba enredada –porque es que si no estoy enredada no soy yo- en una aventura de la que ya les he hablado… una aventura con ese hombre que me conquistó a punta de miraditas. Pero para contextualizarlos les cuento que esa aventura ya se terminó, porque me aburrí de su proceder y sus absurdas acciones.

Resulta una noche de esas en las que te desvelas contando chismes con tus amigas en un grupo de Whatsapp, recibí un mensaje por fuera del grupo, de una de ellas, en el que me contaba que ese personaje de hombre del que yo les había hablado la estaba texteando y justamente en ese momento, cuando eran las 11 de la noche, la estaba llamando (no creo que haga falta explicar para que lo llaman a uno a esa hora).  Mi amiga extrañada sintió la necesidad –aun no entiendo por qué- de contarle ese acontecimiento extraño nada más y nada menos que a mí, sin saber que yo ya le conocía las malas costumbres a ese hombre al que se le escapa la mirada con cualquier mujer bonita, sí, porque es que también corro con la suerte de tener unas amigas muy bonitas.

No me quedó de otra que seguir escondiendo una de mis relaciones clandestinas mejor guardadas, ponerme mi mejor máscara y dar mi mejor actuación (digna de un globo de oro), “Ay amiga, ignóralo, ese hombre es sinónimo de problemas” (si bien lo sabía yo), “Imaginate a cuantas no estará llamando y no le contestan entonces te está llamando a ti” (Sí, porque yo ya tenía 4 llamadas perdidas de él de la hora anterior. Tampoco contesté), “¿Pero acaso tú le diste confianza o algo como para que él te diga cosas por whatsapp o te llame a esta hora?” y mi amiga me decía “¡No! Yo no entiendo, y por eso no le quiero contestar. ¡Me da susto!”.

Finalmente no supe si contestó o no, no quise preguntar más para no levantar sospechas por mi interés, además tampoco me importaba si ella había decidido tener una aventura con un hombre de una mirada fácil, que pasó a ser detestable desde que le empezó a echar los perros a mi amiga y a mí al mismo tiempo. Sinceramente, espero que mi intento de persuasión haya tenido éxito o en su defecto, el universo la haya guiado por el camino del bien y no haya decidido meter la pata y darle a ese ser detestable el privilegio de verle la cara de tonta.

Y es que a eso voy, los hombres creen que las mujeres no nos damos cuenta de sus pendejadas, sinceramente yo quisiera que todos se enteraran de lo peligrosas que somos para encontrar verdades, y es que digo peligrosas porque ni siquiera nos hace falta esforzarnos un poquito, las verdades llegan solas a nuestras manos.

Hay unas mujeres más peligrosas que otras, en mi caso yo sí soy mega peligrosa, pero032ba103af3b7a392846117d93b8fe23 siempre es sin querer y para demostrarlo aquí vengo con una segunda anécdota, pues hace menos tiempo que el de esa historia de la llamada, llegó otra de esas mujeres hermosas a las que llamo amigas (del mismo grupo, casualmente), a contarme que un hombre que todas conocemos, casado y con hijos, le estaba diciendo descaradamente que se la quería… sí, eso que se están imaginando, babosadas que no quiero repetir. Mi amiga, que tiene el mismo novio desde que tiene uso de razón, vino a mi corriendo, asustada, a contarme sus males y a preguntarme qué responderle a semejante patán, y es que me doy el derecho de llamarlo patán porque es que TODO lo que le estaba diciendo a mi amiga, ya me lo había dicho a mi unos cuantos meses atrás, solo que yo nunca corrí a los brazos de nadie a contar nada, sí, definitivamente vivir en la clandestinidad es lo mío, pero volviendo al tema y en medio de aquella desdichada situación, no me quedó de otra que ponerme la máscara otra vez y dar mi segunda mejor actuación (ésta digna de un Oscar) y decirle a mi amiga, entre otras cosas, “Mándalo a la mierda, por favor”.

Con el pasar de los días/semanas y habiendo masticado ya toda esa información, me sale una pregunta muy sincera: Hombres ¿¡Hasta cuándo!? Uno va por la vida pensando en la monogamia y afirmando: “Con este sí me voy a portar bien”, y resulta que lo que está haciendo tu hombre ideal, es enviar mensajes de texto y llamar a otras mujeres –probablemente tus amigas o conocidas- porque lo que tiene en la casa al parecer nunca es suficiente o sabrá el diablo por qué es que lo hacen (si alguno tiene una respuesta por favor dejarla en los comentarios).

Yo comprendo la poligamia, solo que no me parece justo practicarla sin informar a tus compañeras, porque de ese modo se convierte en engaño. Ya para finalizar con este tema, mis queridos hombres si llegaron a leer hasta este momento, quiero tomarme el atrevimiento de darles dos consejos que tal vez les van a servir para sobrevivir en el mundo de las relaciones interpersonales y además pedirles un favor…

-Consejo #1: Si a ser infieles es a lo que se van a dedicar en sus ratos libres, nunca olviden que es un camino que hay que recorrer con mucho cuidado porque las mujeres somos peligrosas, repito: ¡Somos peligrosas!

-Consejo #2: No le echen los perros a más de una mujer en un mismo grupo de amigas, porque como decía un amigo con el que me tropecé hace algunos años, “las mujeres no guardamos rial, ni mucho menos secretos”. Al final del día nos pasamos un “Update Completo” con la nueva información que hemos recolectado (chismes y acontecimientos extraños).

Las mujeres normales se cuentan todo entre ellas, pero nunca debemos olvidar que en el mundo hay todo tipo de mujeres, como por ejemplo “nosotras”, a las que no nos basta contarnos todo entre nosotras, sino que además venimos a la web y lo publicamos.

Queridos hombres, están en peligro.

Así es como funciona.

-Favor: ¡Respétennos!, porque es que puede ser que algunas tengamos cara de tontas, pero eso no implica que de verdad lo seamos.

¡Gracias!

Atte.: Una mujer que lo sabe todo, y lo que no sabe –seguro- ya están a punto de contárselo.

-C

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s